sábado, 1 de septiembre de 2012

La ayuda en la profunda concentración de esos dos oscuros y destellantes lagos

Almibarar un error no es síndrome de obsesión,
solo la cosecha de la necesidad de un relajo...
A veces uno quiere hablar con sus ángeles
y bailar en ese salón donde las ideas son los invitados,
un paso mas adelante ha ido ardiendo ella
en un mundo silencioso lleno de música...
el dolor del espíritu suena demasiado racional 
como para persuadir a quienes no creen en sus propias alas...
pero nada sigue evitando que me bañe ahí...

Hay un punto de encuentro,
la marca de Caín... donde no se encuentra solución a nada
solo un cordón divino que no puede separarme...
he nadado mucho, y ella al parecer ha ido planeando
pero todos tenemos dolores, sin mas que decir,
yo sigo haciendo esculturas con los mios...

Como no adentrarme en la mirada maestra,
en las puertas que no son piernas, sino vida y luz...
como no poseer la oscuridad mas maligna,
pues no soltando el cordón...
nunca soltando el cordón...

No hay comentarios:

Publicar un comentario