Al fin... estas palabras no son mas que una copia...
pero comencé a reír... no, lo siento...
comencé a entender con tranquilidad, paciencia y espíritu erguido,
hay un punto donde la montaña comienza a bajar...
Los ríos siempre llegan a su destino, y el agua no hace mas que vencer la roca...
con paciencia, si lo se... ya te lo he dicho millones de veces...
Pero no podría dejar de respirar tranquilamente, sabiendo que puedes navegar feliz
seguro que todo funcionó... todo se disolvió en una calma de estar...
Fuimos los que se encontraron para saber que existíamos,
mas eso no fue razón suficiente para quienes nos necesitaron... incluso nosotros mismos fuimos mas importantes, de una manera extraña... respirando simpleza y juventud...
Si hay que emprender el viaje que confunde a sabios, oscurece a los soles y termina con la buena justicia...
no hay mas que una desembocadura en el mar...
sábado, 15 de septiembre de 2012
sábado, 8 de septiembre de 2012
Lo que nunca podré explicar... ni ahora
He mirado el patio de mi tiempo, de mis historias y como algunos dicen, de mi relato...
he estado vencido, victorioso, apacible y corriendo muy rápido...
me he defendido, me ha dolido, he embestido y gritado... he llorado con sangre y palabras desavenientes...
El impulso por besar la juventud completa, los años frescos y las flores excitadas... no he titubeado en aprender...
Hay una piel de serpiente que se deja atrás, ya no volverá cierta casualidad infantil, la ilusión de la nada ya se ha disparado al infinito, y con ello yo voy volando sobre las constelaciones que me dictan movimiento...
He conocido a Soledad cuando ella almorzaba, me dijo que esperara a un lado para que ella terminara,
las luces de la casa estaban venciendose, como si se hubiera acabado el dinero para pagar las cuentas...
y yo sentía melancolia por las goteras que se burlaban del hogar cansado...
Pero aun así sonreía, me hizo entender que aquí, en este rincon, yo iba a encontrarme...
Hay un coro de luces que me adivina el camino, al parecer saben algo de eso llamado destino...
si no lo escucho puedo mojarme en la salpicadura de la distracción, los cigarros rotos son dificiles de fumar
y la pelea que nunca atreví a hacer cuando pequeño me ha estado ganando...
Pero me he decidido a ascender, a remar contra la ola mas impetuosa que recorra los mares...
La busqueda nunca ha sido clara, pero si he tenido que nadar en barro, por lo menos la piel se limpia...
hay un respirar tranquilo de que todo saldrá bien... todo saldrá bien...
he estado vencido, victorioso, apacible y corriendo muy rápido...
me he defendido, me ha dolido, he embestido y gritado... he llorado con sangre y palabras desavenientes...
El impulso por besar la juventud completa, los años frescos y las flores excitadas... no he titubeado en aprender...
Hay una piel de serpiente que se deja atrás, ya no volverá cierta casualidad infantil, la ilusión de la nada ya se ha disparado al infinito, y con ello yo voy volando sobre las constelaciones que me dictan movimiento...
He conocido a Soledad cuando ella almorzaba, me dijo que esperara a un lado para que ella terminara,
las luces de la casa estaban venciendose, como si se hubiera acabado el dinero para pagar las cuentas...
y yo sentía melancolia por las goteras que se burlaban del hogar cansado...
Pero aun así sonreía, me hizo entender que aquí, en este rincon, yo iba a encontrarme...
Hay un coro de luces que me adivina el camino, al parecer saben algo de eso llamado destino...
si no lo escucho puedo mojarme en la salpicadura de la distracción, los cigarros rotos son dificiles de fumar
y la pelea que nunca atreví a hacer cuando pequeño me ha estado ganando...
Pero me he decidido a ascender, a remar contra la ola mas impetuosa que recorra los mares...
La busqueda nunca ha sido clara, pero si he tenido que nadar en barro, por lo menos la piel se limpia...
hay un respirar tranquilo de que todo saldrá bien... todo saldrá bien...
sábado, 1 de septiembre de 2012
La ayuda en la profunda concentración de esos dos oscuros y destellantes lagos
Almibarar un error no es síndrome de obsesión,
solo la cosecha de la necesidad de un relajo...
A veces uno quiere hablar con sus ángeles
y bailar en ese salón donde las ideas son los invitados,
un paso mas adelante ha ido ardiendo ella
en un mundo silencioso lleno de música...
el dolor del espíritu suena demasiado racional
como para persuadir a quienes no creen en sus propias alas...
pero nada sigue evitando que me bañe ahí...
Hay un punto de encuentro,
la marca de Caín... donde no se encuentra solución a nada
solo un cordón divino que no puede separarme...
he nadado mucho, y ella al parecer ha ido planeando
pero todos tenemos dolores, sin mas que decir,
yo sigo haciendo esculturas con los mios...
Como no adentrarme en la mirada maestra,
en las puertas que no son piernas, sino vida y luz...
como no poseer la oscuridad mas maligna,
pues no soltando el cordón...
nunca soltando el cordón...
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