Otra curva más y vomitaré... mis amigos ya la dieron... ya la dieron...
aquel primer año fue uno de los más lindos de mi vida... los fantasmas se disfrazaron de globos de cumpleaños, todos nos subimos a esa nave falsa en la cual pude ser el superheroe de la jornada, todos muy felices...
He tocado miles de puertas, en este torbellino de desiciones no paro de caerme...
las palabras han sido mi peor sentencia, la prueba más feaciente de mi falsedad...
Ya no hay donde escapar... no hay otro lugar... ya no nos subiremos a esas nubes de colores mientras nos reíamos del mañana... nuestra característica estupidez tuvo que ser guardada, el destello de la locura se transforma lentamente en el opaco resplandor de la enfermedad...
Siento mucho quien soy... llevo mucho tiempo reivindicándome... pero hoy debo decirle que me considero una mierda, no tengo abánico de buenas acciones, las decisiones se me escapan entre los dedos y la vida se exime de la forma...
Y yo llegué a un pueblo oscuro, tranquilo, donde no llega el sol pero todos parecen pasarla bien... ya como adultos, ya con seriedad y pesadez... ya no hay inocencia en mis camaradas, solo la vida y el peso de los hijos de ésta.
Hitori Bocchi
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