He visto mares de diferentes colores, donde el corazón se esconde
o respira...
He escuchado voces en aquellos parajes eternos... letárgicos himnos a la desesperanza que por cosa caprichosa... esperanzan...
las tormentas dañan el casco, el cual reparo de a poco... cansado me muevo siempre, cansado llevo mi nombre en la frente... pero casi nunca adivino cual es...
Izar velas...
Tengo una angustia sin memoria que contamina el mar, que baila
sonriente como un payaso... es estúpida y potente...
mastica mi el órgano que late en mi pecho y hace que se sienta pequeño...
deja a sus criaturas sueltas en mi habitación... en la ciudad que construyo todos los días... cual nodriza venenosa...
El barco ha zarpado mil veces... y le siguen borrando la memoria...
No hay comentarios:
Publicar un comentario