Y así... germinó el sentimiento de soledad mas amplio,
una tierra árida, amarilla... infinita, de un horizonte que se distorciona por el calor...
no hay caminos, ni referencias... no hay un índice ni un bibliotecario...
solo pasillos extensos de libros llenos de letras aburridas de trabajar
para nadie...
Las letras me conversaron su malestar, bajaron e hicimos una pequeña fogata,
con esas hojas de los mentirosos periódicos... fue algo frío asesinar así tanta letra...
pero mis amigas me decían que no importaba, que no eran cristianas...
me recordaron un par de constelaciones, que me esforcé por olvidar,
si así es, olvidar terminó siendo lo mejor... las letras se miraron,
y hasta cierto punto, creo que, me encontraron la razón...
Hoy ha vuelto a ser una noche infinita,
que promete un angustioso y conflictivo despertar...
Dios se acuerde de encerrarte ahí donde no puedas visitar mis sueños,
siempre ha sido muy violenta... te gusta la vulnerabilidad...
Canta suave Elizabeth... hoy no tengo vino ni cigarros...
ya las letras se han quedado dormidas, y yo no obtengo tal beneficio...
quizá porque nadie me está leyendo...
quizá porque mis manos no juntan una historia...
La luna ha preferido estar muda para no tener que decirme
lo que no quiero escuchar,
una noche más donde no me quiero... o quiero mucho...
Renuncia a los aplausos me dijeron...
nosotras nos acordaremos de ti, siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario