Lentamente hay una partícula que flota en el espacio...
gira, se envuelve a si misma... se acomoda en un sueño epopéyico...
Los claveles que se deslizan a través de los labios dejan unas lineas rojas
que ya se me han olvidado como nombrar
es como rebotar contra la nada, el impulso infinito,
la infinita detención...
He hecho un giro, un vuelco violento
en donde las ganas de cantar ya no son tales ni mas...
movimientos que me han hecho seguir avanzando
y otra vez, el estomago se apuñala...
el diamante que gira a tomado distintos colores
y a mi reloj de muñeca le han dado la cuerda,
yo no...
El dolor que significó, ahora es droga...
El compromiso con el mundo que gira sobre mi,
ha querido florecer
y ponerse de pie frente a una audiencia indiferente...
Las flores brillan mas en sus orgasmos
y peculiarmente, a mi me encanta mirar a los ojos.
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